A las diez de la mañana aún faltaban varios detalles que afinar. Aunque era previsible que pocos participantes llegarían a la hora exacta para el arranque del DevHouse Guadalajara, nadie en su sano juicio imaginaba que en la mismísima guarida de los hackers, habría problemas con la flamante conexión de 20 megas que recién se había estrenado. Todo indica que los organizadores fueron víctimas de Murphy y sus leyes metafísicas: "Sí algo puede salir mal, saldrá mal". O fue eso o "un compló en su conjtra", pero la forma en que enfrentaron los obstáculos fue muy divertida.
Los miembros del "H. Comitote" corrían de un lado a otro: subían, bajaban y de pronto desaparecían. Cuando los invitados comenzaron a llegar, se presentó otra situación para resolver: #Nohabemus sillas, pues la arrendadora del mobiliario, que prometió entregarlas a las 8 de la mañana, no llegaba aún, y el reloj marcaba ya más de las 11. La tensión no evitó que el buen @cyberocioso, que de ocioso no tiene nada, se dispusiera a barrer la calle con toda la dedicación que esta actividad requiere.
Mientras se resolvían las eventualidades, los participantes que ya estaban instalados comenzaron con el diálogo que pronto inundó cada rincón del lugar. @Ice_lace aprovechó el momento para ofrecer las playeras con el logotipo del HackerGarage en sus versiones roja y gris.
"El comitote" se puso la roja; bueno, casi todos, pues @Levhita, como buen presidente, optó por vestir la playera gris para distinguirse de la marea roja, aunque dejó en claro que había comprado las dos.
Minutos antes del mediodía, @opteronmx y @pablasso resolvieron el problema con la conexión a internet y, finalmente, apareció la gente del mobiliario. Las labores se normalizaron.
La planta alta del HackerGarage se convirtió en un laboratorio donde convivían los más diversos personajes. Mientras tanto, en la planta baja, se llevaba a cabo una reunión entre los representantes de distintas comunidades locales y nacionales, en la que @ruycer y @chubas participaron a nombre "del Comitote".

La jornada continuó con normalidad durante el resto del día y sólo fue interrumpida cuando una horda de estómagos hambrientos, se organizó para cumplir con la máxima que caracteriza a todo buen DevHouse: pizza y gaseosa en abundantes cantidades. (Quiero aprovechar este espacio para agradecer a @chavira por su invaluable donación de chocolates y golosinas).

Entrada la tarde se dio paso a las lightning talks, durante este espacio se dio oportunidad para que los participantes que así lo desearan, compartieran con el grupo alguna idea, experiencia o proyecto de trabajo en un lapso de 5 minutos cronometrados. (Sí, adivinaron, hubo algunos que usaron más tiempo del permitido)
En este enlace pueden consultar un breve resumen de las ideas que compartieron los participantes.
Al terminar con las charlas, las actividades continuaron con su curso normal sin mayores contratiempos. Finalmente, cerca de las 10 de la noche, se realizó una charla de retroalimentación entre participantes y organizadores para intercambiar puntos de vista sobre lo acontecido. El grupo acordó que el próximo DevHouse se llevará a cabo en 6 semanas.
#NotaMental:
Aunque era mi primera vez en una reunión de esta naturaleza, pronto comprendí que en un DevHouse hay algunos elementos que no pueden faltar, éstos son: una buena silla para reposar las sacrosantas partes, y una cantidad considerable de alimentos poco nutritivos... ¿Olvido algo? Ahhh sí, jeje, una conexión a internet, que de ser posible, cuente con varios candados "anti trolls" para evitar “el torrenteo”.



